Cuaresma 2012, algunas impresiones

 

Como viene siendo habitual, la BSMO ha planeado un nuevo ciclo de cuaresma con distintos conciertos de música cofrade. No hemos hablado tanto de ello como en otros años, es más, reconozco que tenemos este humilde rincón de escritura musical bastante abandonado. Por eso estoy dispuesto a hacer propósito de enmienda, y aunque por fin este año me haya decidido a hablar con figuras y silencios musicales, no quiero abandonar la palabra escrita.

 

Puede que, a priori, el ciclo cofrade de 2012 no haya tenido los atractivos de otros años, sobre todo en cuestión de estrenos o de conciertos fuera de la provincia. Pero si nos ponemos a mirarlo detenidamenrte, sí que encierra muchos elementos interesantes: está siendo el año de los conciertos monográficos (Víctor Ferrer y Miguel Sánchez Ruzafa), hay nuevas composiciones (Oración a la Merced) y piezas que la banda interpreta por primera vez (Desamparo, de Beigbeder, María Stma. Del Subterráneo, de Gámez Laserna…), piezas rescatadas que llevábamos tiempo sin interpretar (Tres Cruces, de Ballesteros, Soledad y Descendimiento, de Higuero…) y algún certamen como el de Alquife. Quizá no esté siendo un ciclo de la misma densidad que el año pasado o el anterior, pero la banda sigue fiel a su estilo, ofreciendo música de calidad interpretada con todo el empeño y la delicadeza que requiere.

 

Oración

Llevaba tiempo queriendo componer una marcha, pero nunca he visto el momento ni me he sentido preparado. Ahora tampoco es que haya aprendido a componer, pero el momento era el idóneo; era una ocasión de las que no se puede dejar pasar. Nuestra Señora de la Merced de Granada, tras la que tocaremos por tercer año consecutivo el Miércoles Santo, cumple 25 años desde su primera salida procesional con la hermandad del Nazareno. Desde la hermandad nos manifestaron que íbamos a hacer un concierto extraordinario (que tuvo lugar en el teatro de CajaGranada el pasado 19 de febrero). Así que decidí que el momento había llegado. Quería ofrecer mi humilde trabajo a la imagen a la que estamos acompañando en la capital granadina, a la hermandad que confió en nosotros en 2010 y gracias a la cual por fin pudimos ofrecer nuestra música a la Semana Santa de la capital, y qué mejor ocasión que en esta efeméride tan señalada.

Cuando nos vimos desplegados en lo alto de la calle San Matías, una orgullosa banda de más de 80 músicos, la mayoría de los cuales nos hemos criado juntos… Nervios ante el estreno, ganas de hacerlo bien, devoción e incluso lágrimas en esa salida, en esos primeros pasos tocando Virgen del Valle… Esos recuerdos compensan con creces el trabajo, las noches dedicadas a buscar contrapuntos, a cuadrar secuencias de acordes, a pulir enlaces… También lo compensa la profesionalidad y la entrega con la que interpretan mis compañeros, y la buena acogida que ha tenido en la hermandad, siempre cercana y sensible a la música. Y el resultado es una oración, una Oración a la Merced, una humilde y sincera oración hecha desde lo más profundo.

 

Mi amigo Víctor

Como he dicho antes, este año hemos hecho dos conciertos monográficos, decididos a darle una temática más concreta a algunos de nuestros eventos. Los elegidos han sido Miguel Sánchez Ruzafa, director de la Banda Municipal de Granada, y Víctor Manuel Ferrer, anterior subdirector de la BSMO (en la que sigue como músico) y director de la Escuela de Música de Ogíjares. Voy a hablar del monográfico de Víctor Ferrer, porque en el momento de gestar el artículo el otro monográfico aún no ha tenido lugar, porque conozco mejor su música… y porque es mi amigo Víctor.

Como no podía ser de otra manera, el concierto tuvo lugar en Ogíjares, en una iglesia de Santa Ana que se fue llenando poco a poco. Hacía mucho tiempo que no sonaban algunas melodías en esta banda, de hecho Costaleros de la Aurora era nueva para muchos de los componentes más jóvenes. Aunque él mismo diga que no está muy conforme con algunas cosas de sus primeras composiciones, lo cierto es que no dejan de interpretarse, y que no están exentas de calidad. Para mí, su principal virtud, presente en las más antiguas y en las más recientes, es la elaboración de las melodías. En sus melodías hay sencillez y belleza, y hablo de sencillez en el mejor de los sentidos; son melodías que llegan, que inmediatamente sientes impulso de tararear. Es muy difícil encontrar melodías  de esa naturaleza, que conecten con la gente pero que a la vez estén bien elaboradas.

En definitiva, creo que sobra decir que Víctor Ferrer es un referente en música procesional, y que poco a poco va siendo referente en otro tipo de música. Aunque no pudimos ofrecer una panorámica completa de su trabajo (faltó el gran colofón), todos aprendimos de música cofrade a través de la evolución de las composiciones de Víctor. En una primera etapa se ve más inspirado en lo cofrade, su música está más pegada a la calle y al andar de un paso; pero después tiende a pensar en la propia música, y en los propios músicos, guiándose más por su inspiración. Hay quien fantasea con la idea de escuchar La Última Noche en un desfile procesional, pero su adaptación a esa necesidad le quitaría mucho encanto.

Aparte de enseñarnos la evolución de su música cofrade a través de sus marchas, Víctor nos enseñó humildad, compañerismo y amor a la banda. El final del concierto fue un homenaje a la amistad entre gente que se junta para hacer música en Ogíjares…

 

¿Por qué “Desamparo”? ¿Por qué Beigbeder?

Germán Álvarez Beigbeder, compositor jerezano nacido en 1882, forma parte de la historia de nuestra música. Fue un compositor muy completo, cuya formación musical fue mitad académica y mitad autodidacta. Su obra abarca tanto marchas de todo tipo, música para banda y obras religiosas hasta obras para piano, obras líricas, piezas sinfónicas, música de cámara…

De hecho lo descubrí estudiando, y lo primero que conocí de él fueron unas obras de cámara de estética romántica que se habían catalogado y reeditado recientemente. Aquella música era una delicia, y es que una de mis debilidades es la música española de finales del XIX y principios del XX. Así que decidí investigar por mi cuenta, y descubrí que tenía música para banda, que incluía marchas de procesión. Quizá no son lo que estamos acostumbrados a escuchar, pero varios eran los motivos por los que quería que interpretáramos algo de este autor.

En primer lugar, me parece siempre interesante conocer parte de nuestra historia, parte de nuestra cultura, y nos encontramos a un compositor de dilatada carrera que forma parte de esa historia. Debemos saber de dónde viene lo que estamos tocando, para darle todo el sentido posible. Y en segundo lugar, porque es música que no se escucha mucho por esta zona de Andalucía, y que realmente merece la pena conocer en pequeñas muestras. Una vez más la BSMO se atreve a innovar, investiga y ofrece otras músicas.

La elegida fue Desamparo (1907), su cuarta marcha de procesión (agradecemos a la Banda Municipal de San Fernando el envío de las partituras). Nos encontramos ante una preciosa pieza de carácter sobrio e intimista, sin grandes alardes, pero con una intensa carga expresiva encerrada en su brevedad. La fúnebre llamada inicial de las trompetas da paso a unas melodías que nos transportarán en el tiempo y el espacio.

 

Un año más, nos vemos en Gran Vía

Si quieren escuchar DesamparoOración a la Merced y el resto de un cuidado repertorio, no lo duden: este año tampoco faltaremos a nuestra cita anual del Sábado de Pasión, en la iglesia del Sagrado Corazón de Granada.

 

Este año la participación del público va un paso más allá, con una novedosa votación abierta vía Internet, mediante la cual cualquiera puede dar su voto por la marcha que prefiera de nuestro repertorio. En el momento de cerrar este artículo aún no se sabe cuál va a salir (y servidor aún no ha votado, aunque tiene decidido su voto). Y no se sabrá hasta el día antes del concierto No queda sino animarles a participar, a escuchar y a sentir. En la antesala de una nueva Semana Santa, nuestra música acompañará una vez más a la pasión de Nuestro Señor, y hará renacer una nueva primavera de esperanzas.